Iquique Region De Tarapaca
Iquique, región de TarapacáA niveles de desigualdad tanto continental como nacional conviene hacer el siguiente alcance, las perspectivas económicas regionales y también macro regionales para poder expresar mucho mejor el desarrollo y posterior delimitacion tanto territorial como espacial del segmento de la población estudiar.
LA REGIÓN DE TARAPACÁ, comprende tres provincias: Arica, Parinacota e Iquique, caracterizándose por contar con una predominancia de población urbana, la que asciende a 94% y por concentrar en sus dos Principales ciudades, que son costeras, al 90% de la población total. En este marco se inscribe la transformación actual del sistema de asentamientos rurales de la Provincia de Iquique.
La realidad social de la Región de Tarapacá es una síntesis de elementos tradicionales y modernos, donde participan distintos actores sociales, tales como los trabajadores, los empresarios, los indígenas y otros, quienes construyen una posición social al interior de la sociedad. Esta configuración es dinámica, moviéndose de acuerdo al poder que apropien dichos actores sociales, mediados por el Estado, quien no está ajeno a los influjos del poder desigualmente distribuido en la sociedad. (Francisco Pinto: 1988)
El sistema de asentamientos humanos es uno de los productos derivados de las relaciones establecidas entre los hombres, en las esferas económica, política y cultural, dando lugar a un modelo preciso de apropiación del espacio y de funcionamiento de éste La organización productiva, los cambios institucionales y los fenómenos migratorios determinarán los principales impulsos para la cristalización de los cambios, intermediados por los rasgos culturales en intercambio. La situación actual de los asentamientos humanos está marcada por agudos desequilibrios, cuyo origen se encuentra en los procesos de crecimiento desigual que se han desarrollado en toda Latinoamérica, caracterizándose por dos grandes grupos de fenómenos interrelacionados: disparidades territoriales, que afectan al conjunto de los asentamientos, y concentración territorial de las actividades productivas y de las poblaciones. (Francisco Pinto: 1988)
Uno de los efectos generales del proceso de industrialización en los países de la América morena, fue una clara concentración geográfica de la población y de las actividades económicas y político-administrativas. De allí que la población urbana de los países latinoamericanos en su mayoría, hasta la década de 1950, se concentraba sólo en sus capitales.
Entre 1950 y 1980, empieza a variar la continua recepción de corrientes migratorias que tradicionalmente se dirigían a las capitales. Las tendencias amplificadoras del crecimiento de la industria manufacturera y comercio, la expansión del sector bancario y financiero, llevan como consecuencia el crecimiento de ciudades intermedias. Más aún, en la población urbana latinoamericana en 1950, vivían 42 millones de personas en pueblos de menos de 20.000; en 1975 viven en pueblos de más de 20.000, 142 millones de personas. (Naciones Unidas; 1986)
¿Qué pasaba en las grandes capitales?. Su explosivo crecimiento creó un cordón periférico que rodeaba estas ciudades, era un cordón de pobreza, en Chile se llamaron callampas; en Brasil, favelas ; en Perú, barriadas; en Colombia, tugurios. Distintos nombres para un solo fenómeno social, grandes aglomeraciones de pobladores pobres a los cuales el sistema les impedía tener una vida normal. Las capitales empezaron a dejar de ser el paraíso soñado.
El fenómeno preocupó a los gobiernos, a los políticos, a los economistas, y a los científicos sociales. Se teorizó, y se dijo que eran sectores marginados del sistema social y que había que integrarlos a la oportunidad de trabajo, educación, salud, alimentación. (Desal; 1970)
Posteriormente se planteó que el fenómeno tenía origen en el funcionamiento de la economía, dado que cada rama y sector económico en función de la mayor especialización exigida, excluían cada vez mayor contingente de fuerza de trabajo.
(A. Quijano; 1971) Luego, se postuló que era un problema histórico-político, con características estructurales, es decir, que las bases mismas de la sociedad capitalista generan como parte del sistema esta pobreza. (Castells; 1972)
Pero toda esta pobreza que revienta en la problemática de la vivienda, a través de las tomas de terrenos, no era algo propio de las ciudades intermedias que existían en provincias de nuestro país. Así, la ciudad de Iquique, desde la década de 1960 crece con migrantes en busca de mejores perspectivas y con la población propia de la ciudad.
¿Pero sabe cuánto se ha crecido?
En el censo de 1970 éramos 64.200 y en 1987 somos 135.000 habitantes y en el último censo una población de 216.000 habitantes en la ciudad, pero no se trata de que numéricamente hemos aumentado, sino que Iquique se ha transformado. Mucho se habla de los aciertos de la urbanización actual, por ejemplo, del balneario Cavancha, de los nuevos edificios, de los arreglos de las aceras, pero nadie hace frente a los rezagados de La Cantera, ni de los que viven en el basural, o en Alto Hospicio. En esta oportunidad describiré algunos equívocos del crecimiento de nuestra comuna. Este problema tiende a aparecer como de lejos, no nos toca, que la pobreza crezca.
Este problema de la pobreza tiene muchos ribetes. En esta oportunidad daré una pincelada de manera informal, tratando de sensibilizar a los que han perdido la capacidad de asombro, como se dice hoy, y de romper la ignorancia de la velada comunicación actual. Dentro de esta explosión demográfica una de las primeras erradicaciones desde el barrio el colorado nace a principios de los años 80, barrios con nombres de bomberos mártires y una de aquellas poblaciones la del bombero Hugo Báez delimitara territorialmente nuestro espacio a estudiar.


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