Friday, September 30, 2005

Mercado centenario: identidad iquiqueña

MARCO TEORICO

Si bien el mercado es determinantemente un centro de reunión político- económico, social, atestado de simbolismos que interaccionan dentro de el formando redes y flujos, que funcionan analógicamente como un circuito en donde fluye energía e intercambian acciones con significado.
Microanálisis con sentido subjetivo desde el sujeto acción/conducta y el mercado mas como punto de encuentro o concentrador de flujos comunicativo y simbólicos, simbiosis culturales y conductuales de una heterogeneidad prácticamente increíble.
Puede ser una ilusión, en el hecho de que lo que el hombre es puede estar entretejido con el lugar de donde proviene y con lo que él cree que es de una manera inseparable. Precisamente considerar semejante posibilidad fue lo que condujo al nacimiento del concepto de cultura y al ocaso de la concepción del hombre como ser uniforme, y es este aspecto identitario que me ayudara un poco a dirigir la mirada con arquetipos estructurales macro/sociológicos; como clase social, y/o el de cultura asociada al desarrollo de los MECANISMOS DE CONTROL. Esto es entendido como; planes, recetas, fórmulas, reglas, instrucciones (lo que los ingenieros de computación llaman “programas”– que gobiernan la conducta. el hombre es precisamente el animal que más depende de esos mecanismos de control extragenéticos, que están fuera de su piel, de esos programas culturales para ordenar su conducta.
El supuesto de que el pensamiento humano es fundamentalmente social y público, de que su lugar natural es el patio de la casa, la plaza del mercado y la plaza de la ciudad. El pensar no consiste en “sucesos que ocurren en la cabeza” (aunque sucesos en la cabeza y en otras partes son necesarios para que sea posible pensar) sino en un tráfico de lo que G.H. Mead y otros llamaron símbolos significativos –en su mayor parte palabras, pero también gestos, ademanes, dibujos, sonidos musicales, artificios mecánicos, como relojes u objetos naturales como joyas– cualquier cosa, en verdad, que esté desembarazada de su mera actualidad y sea usada para imponer significación a la experiencia. En el caso de cualquier individuo particular esos símbolos ya le están dados en gran medida. Ya los encuentran corrientemente en la comunidad en que nació y esos símbolos continúan existiendo, Mientras vive los utiliza, o utiliza algunos de ellos, a veces deliberadamente o con cuidado, lo más frecuentemente de manera espontánea y con facilidad, pero siempre lo hace esto es : dirigida por estructuras culturales –por sistemas organizados de símbolos significativos–, si no fuera por esto, la conducta del hombre sería virtualmente ingobernable.
Algunas cosas, en todos sus aspectos y propósitos, están por entero intrínsecamente controladas: no necesitamos guía cultural alguna para aprender a respirar, así como un pez no necesita aprender a nadar. Otras cosas que son casi seguramente culturales: no se nos ocurre explicar sobre una base genética por qué algunos hombres confían en la planificación centralizada y otros en el libre mercado, aunque intentar explicarlo podría ser un ejercicio divertido. Nuestras ideas, nuestros valores, nuestros actos y hasta nuestras emociones son, lo mismo que nuestro propio sistema nervioso, productos culturales, productos elaborados partiendo ciertamente de nuestras tendencias, facultades y disposiciones con que nacimos, pero ello no obstante productos elaborados.
La cultura suministra el vínculo entre lo que los hombres son intrínsecamente capaces de llegar a ser y lo que realmente llegan a ser uno por uno. Llegar a ser humano es llegar a ser un individuo y llegamos a ser individuos guiados por esquemas culturales, por sistemas de significación históricamente creados en virtud de los cuales formamos, ordenamos, sustentamos y dirigimos nuestras vidas.

Y los esquemas culturales son no generales sino específicos, no se trata del “matrimonio” sino que se trata de una serie particular de nociones acerca de lo que son los hombres y las mujeres, acerca de cómo deberían tratarse los esposos o acerca de con quién correspondería propiamente casarse; no se trata de la “religión” sino que se trata de la creencia en la rueda del karma, de observar un mes de ayuno, de la práctica del sacrificio de ganado vacuno. Entonces culturalmente ser humano, es ser iquiqueño que habitualmente concurre al mercado centenario.
A grandes rasgos la definición de clases es para identificar la sociedad tipo que habitualmente ejerce en un campus determinado. relaciones sociales de características simbólicas que interaccionan entre si dando paso aun enmarañada red que dentro de todo posee rasgos comunes como un lenguaje tipo común y sobre todo una forma determinada de relacionarse ,la dicotomica función DUEÑO DE LOCAL /CLIENTE afirma dicha suposición o también Patrón/caserito.

Si bien Clifford Gertz argumenta la definición de cultura resaltando estrictamente lo micro social. es decir lo impenetrable lo distintivo , puede ser una ilusión, en el hecho de que lo que el hombre es puede estar entretejido con el lugar de donde es y con lo que él cree que es de una manera inseparable., abre una perspectiva micro social y ayudara a un enfoque mas especifico como una creación de tipologías mucho mas concretas y sobre todos relacionales y directas.
Aunque en esta etapa teórica de análisis debo centrarme en un sentido latinoamericanista en donde (no estoy deslegitimando en ningún sentido a la ciencia occidental en ningún caso) me ayude a un enfoque mucho mas cercano a la definición de lo popular, de lo propio, ejemplificando a Bourdieu, en un campus mas nortino mas aymará, mas iquiqueño, más social.
Bernardo guerrero habla de este PATRON ANDINO significancia de fiesta y fe y con propiedad sobre una economía simbólica esto es: pedir y agradecer. “Muchas gracias por habernos visitado en nuestro restaurante vuelvan luego hasta pronto que la pasen bien, que sea un lindo día” .Desde el punto de vista de la identidad cultural el análisis de nuestras formas de presentarnos -desde la Cenicienta del Norte a la Ciudad para querer- señala una tremenda riqueza y dinamismo que constituye su fortaleza identitaria. Estas diversas formas de presentarnos tienen que ver, con diferentes etapas de la vida iquiqueña, que cubren desde el auge hasta el ocaso (fundamento dicotómico identitario auge/crisis) El tema de los aromas resulta sintomático, sobre todo a la hora de definirnos como iquiqueños. Los diversos olores que nos han cubierto, encierran cado uno, un modo diferente de ser y de estar. Y si preguntamos ¿de dónde vienen los iquiqueños? nos entraremos con idénticos resultados. Vienen de todas las partes: tienen raíces esparcidas por el mundo. Son un poco aymaras, un poco peruanos, un poco chinos, un poco eslavos, un poco ingleses, y más que nada, un poco iquiqueños, es decir, la síntesis y la creación de lo nuevo. Son del Morro, de Cavancha, de La Plaza Arica, de la Rubén Godoy, “somos de este Iquique ancho y que, a veces se nos vuelve ajeno. La historia del chumbeque es en buena parte, la historia de nosotros mismos. En este último tiempo hemos asistido a una revalorización de lo iquiqueño.”. Cada pueblo tiene su himno, cada clan tiene su tótem, cada cual tiene su modo de objetivarse ante los demás: tenemos nuestro carné de identidad o las ya famosas y populares tarjetas de presentación, en las que bajo los nombres y apellidos brilla nuestra profesión u ocupación.
Según bernardo guerrero, entonces existe aquel sujeto iquiqueño por una cuestión de territorialidad tanto cultural como espacial, y argumentando aquella identidad con aquello de un poco de todo, es decir la interculturalidad, en esencia es prácticamente un iquiqueño de distinta procedencia, no es extraño entonces observar que dentro del mercado centenario exista aquella interculturalidad sin obviar lo estrictamente nortino MACROREGIONAL iquiqueño a su vez.

Hugo romero argumenta desde dos perspectivas claras primero la macro región luego los atributos propios de una racionalidad andina. Considerando la lógica interna o razón de ser de un sistema en general y racionalidad histórica es la razón de ser de un sistema social. En consideración con esta racionalidad de lógica interna el proceso de desarrollo histórico es la transformación de un espacio físico-natural en un espacio socioeconómico a través de ciertas estrategias sociales que se plasman en relaciones sociales, para conformar estructuras sociales
Macro región tiene un contexto en términos histórico geográficos y conformada por tres países: sur del Perú, oeste de Bolivia, norte de Chile y norte de argentina raíces importantes para nuestra realidad cultural y la centralidad de América latina desde la perspectiva de la racionalidad andina
y en función de redes y circuitos: representación del poder caminos partes de las redes que dirección y camino tienen . Existe un patrón común pueblos originarios organizados esto es “circuitos” entre pueblos, red de pueblos. Estas redes están sobrepuestas sobre redes estratégicas sobre nuestro continente. América latina simbiosis entre le mercado y la fiesta racionalidad económica y de reciprocidad.

La función entonces de campus permite asociar el concepto de cultura y la construcción de identidad puesto que se desarrolla dentro de un campus más bien económico de donde derivan las funciones culturales, políticas y sociales.
En toda sociedad moderna diferenciada, la vida social, para Bourdieu, se reproduce en campos que funcionan con verdadera independencia y que operan como un sistema estructurado de fuerzas objetivas. Según la esfera en la que esta configuración relacional de individuos e instituciones se desenvuelve, podemos hablar de campo político, intelectual, económico, etcétera. El análisis sociológico, consiste, precisamente, en el estudio de la dinámica interna de cada campo, así como de las relaciones que entre esos campos se establecen. Es, por otra parte, en la teoría de los campos donde se hace más transparente la influencia del estructuralismo y el marxismo en este autor, si pensamos que un campo es por un lado un sistema estructurado, y por otro que está constituido por dos elementos: un capital común y la lucha por su apropiación. Respecto del marxismo tradicional, hay un giro desde la visión puramente economicista a otra más bien simbolista; en cuanto al estructuralismo clásico, hay en la teoría de los campos un plus de dinamismo y maleabilidad histórica que marcan la diferencia.
El otro de los conceptos centrales mediante los cuales puede hacerse inteligible la dinámica de la vida social, el de habitus, puede dar, en cierta forma, respuesta a una interrogante que atraviesa la reflexión sociológica desde sus orígenes: ¿por qué la vida social es tan regular? Podemos contestar que es el habitus, en tanto que mecanismo estructurador, lo que permite responder a las demandas del campo de manera coherente. Mediante la internalización, desde la infancia, de la multiplicidad de estructuras externas inherentes a un sistema concreto de relaciones sociales, se genera una "lógica práctica" que permite "preconocer" e interpretar las respuestas que se esperan del sujeto en cada caso. No hay que sobrestimar, sin embargo, el papel de las estructuras externas en la conformación de ese habitus; no determinan por sí solas las actitudes de los receptores, aunque proveen, sí, de un esquema básico de percepción y pensamiento para la acción. El hábitus, si bien es generado por estructuras objetivas, opera desde el interior estableciendo relaciones de sentido no conscientes. Necesidades y gustos son, en definitiva, el reflejo de la coherencia de elecciones que genera un hábitus, formas de elegir —paradójicamente— determinadas.

Las diferencias mismas que pueden establecer entre grupos o clases se desplazan en la teoría de Bourdieu desde una posición marxista clásica que acentúa las relaciones de producción y propiedad, hacia otra nueva y original que destaca el matiz simbólico del consumo. Las relaciones económicas se hallan fuertemente ligadas a otras formas de poder que se desarrollan en la esfera de lo simbólico: la reproducción y la diferenciación.
Existe un rasgo distintivo de esta región en particular, y es algo que no es un arraigo identitario, digamos como un patrón común determinado, como lo relaciona muy bien el arqueólogo chileno Lautaro Nuñez en donde nos explica algunas características generales no en 200años de historia institucional si no mas bien en la conformación de asentamientos humanos, es decir hace 14 mil años atrás. Entonces estamos frente aun espacio cultural y con suficiente diversidad cultural que ha logrado generar ciertos perfiles humanos distintos de otros territorios, tal diversidad que género durante el mundo prehispánico distintas identidades, reestructuradas en el mundo colonial que aun sobreviven. En ellas los valores étnicos cohabitan con fenómenos tan modernos como el carácter cosmopolita que genero la implantación, en este desierto antes que en otro territorio, del mas temprano capitalismo. Debe entonces sintetizar aquel estamento indígena es un genuino portavoz de pertenencia, ejemplificando su ritualidad, que no fue desarticulada ni colapsada por tanta modernidad salitrera.
Según Núñez la religiosidad popular mezcla valores indios, de la nueva sociedad, la colonial y la actual que en conjunto, marcan una constante hacia un acercamiento de fe y feria entre largas distancias y por sobre todo, el someterse sin doctrinas a un aparato religioso que los sostiene en el centro del desierto en la adversidad intrínseco de este. Es la soledad india con sus incas asesinados, la sociedad colonial esclava y los salitreros y sus descendientes actuales, hombres y mujeres del desierto que, encuentran en la religiosidad popular la única posibilidad de darle sentido y una orientación a tantas vidas llenas de promesas por los avatares históricos, sociales y culturales desamparados en regimenes cada vez mas impersonales.

Dentro de estos regimenes impersonales Néstor garcía Canclini nos habla de la incertidumbre acerca del sentido y el valor de la modernidad, los cruces socioculturales en que lo tradicional y lo moderno se mezclan. Nos habla el autor de construcción de modelos, propios y objetos puros esto es ; tradicionalistas culturas populares nacionales y autenticas y los modernizadores esto es el arte por el arte saber por el saber sin fronteras ni territorios. Un ápice de ejemplo de un desarrollo moderno: nunca hubo tantos artesanos, ni músicos populares, ni semejante difusión del folclor, porque sus productos mantienen funciones tradicionales, y desarrollan otras modernas: atraen turistas y consumidores urbanos que encuentran en los bienes folclóricos signos de distinción referencias personalizadas que los bienes industriales no ofrecen. Esto se da muy progresivamente en una lógica de mercado popular como queda en total evidencia en el mercado centenario de la ciudad de Iquique.
Por ultimo el autor hace referencia a una transnacionalización de la cultura efectuada por las tecnologías comunicacionales, su alcance y eficacia, se aprecian mejor como parte de la recomposición de las culturas urbanas, junto alas migraciones y el turismo de masas que ablandan las fronteras nacionales y redefinen los conceptos de nación, pueblo e identidad.
Como ultima referencia teórica apuntare a la definición de tercer sector de la economía. Para José Luis Coraggio es básicamente implica ni mercado ni estado. Si a esto le agregamos que la economía es identificada con el mercado, el tercer sector seria un conjunto de organizaciones y relaciones no mercantiles, dirigidas a resolver necesidades locales, pero sin responder a una lógica económica, entendida como orientada por el lucro. Un espacio de sentimientos afectivos y lazos solidarios. Un espacio sin mecanismos alienantes que se desarrolla en un nivel micro socioeconómico, como por ejemplo hogares, comunidades autoconsumo domestico trabajo comunitario, etc.






TRABAJO DE CAMPO

Debería yo decir que ir al mercado centenario es como una aventura regional sin igual, puesto que en ella se esconde el corazón de la cultura popular iquiqueña en ciertos sentidos comprensivos , es decir viajar en una polvorienta micro repleta de avisos para mayor información del usuario, aunque lo que en realidad abundan son epitafios grabadas en los asientos de dichos buses con literatura mas o menos clara ,cosas como te amo juaco” o lisa y llanamente el nombre de amigos inseparables que recuerdan haber estado riéndose de alguien que se quedo dormido o siguió de largo en su destino final , en fin resulta algo paradójico si se cuestiona parte de esto como cultural o popular comparándolo como común o habitual dentro del marco cultural por cierto.
Bien bajarse en la esquina de barros arana con serrano es parte del Iquique escondido tras grandes edificios modernos y palmeras aloctonas que mas nos recuerdan nuestro parecido con Miami que el recuerdo de antepasados o el iquique de hace unos 120 años. Llegar hasta el mercado y al corazón de este es folklórico por decirlo mucho menos puesto queda en evidencia la terciarizacion plena de la economía ( no formal por cierto)en donde abunda el comercio ambulante y confluyen un montón de oficios y ofertas para el consumidor. Fletes, viajes a pozo almonte, alto hospicio, venta de la pescada, mariscos. ofrecimientos del tipo irregulares o no controlados , pues bien, esta rodeado también por calle barros arana una oferta de las mas diversas flotas de buses que hace pensar la gran cantidad de seres humanos que viajan a la ciudad y también que viaja fuera de ella , es decir , aumentando flujos y circuitos iquiqueños para el resto del país . Pueden ser económicos, políticos, sociales .etc.
Comienza uno la vuelta por fuera y descubre mas variedad aun de ofrecimientos, esto es “ va almorzar caserito suba le tenemos un buen precio” o “que se va a servirse” “pase la mejor comida de casa” “ hay que reconocer primeramente que me gusta demasiado el placer de comer o cosas que se le parezcan es por esto que elegí quizás un restaurante para mi investigación esperando ansiosamente el momento de la observación participante que reiterativamente tendré por obligación que realizar para mi fortuna unas y muchas veces como investigador.
La entrada desde latorre por el frente de la escuela Santa Maria, es la búsqueda del lugar elegido para mi investigación, el restauran la brasilera, por dos motivos principales; uno la escasa presencia de brasileños en la ciudad, segundo, el porque ubicados precisamente en el mercado centenario.
La entrada en si misma es otro fenómeno interesante puesto que lo primero de ver aparecer es un puesto que vende verduras y frutas también otros artículos variados que tiene que ver con características parecidas, legumbres aderezos o cosas así. Cabe destacar que toda la gama de comida y principalmente mariscos se encuentra n un segundo piso, pero el lugar de ubicación del restaurante la brasileña es principalmente el sitio donde se vende verdura y fruta y solo existe otro restaurante mas precisamente al lado de este se trata de un restaurante argentino de comida típica. Cabe destacar que por el lado de calle latorre se ubican negocios en su gran mayoría compuestos por vendedoras de flores de los mas distintos precios y texturas y olores, algunas muy bonitas otras ya marchitas, pero flores al fin. En un comienzo solo a comer en el restaurante puesto que no sabía como acercarme a su dueña para poder charlar un pequeño rato sobre datos sobre su procedencia que me gustaría conocer para mi trabajo.


Sentarse y disfrutar algo tan común como una empanada de mariscos y una bebida, no es solo comer y beber tranquilamente mientras uno piensa o se alborota con alguna bella mujer que insinúa pasar y seducir, si no mas bien gente habituada a concurrir y pasar comúnmente por esas vías se acerca a mi como si yo fuera un extraño visitante invadiendo yo sus prolíficas tierras , pero no de forma desmesurada o quizás violenta todo lo contrario, “ caserito una monedita para el desayuno y /o el almuerzo” o “amigo una ayudita para comer” pero culturalmente resulta una simbiosis espectacular de gente riendo y disfrutando de su comida o algo mas como una conversación mas profunda llena de actualidad o alguna canción que entonen por ahí sin mas que una voz mil veces ensayada pero que lamentablemente al oído es poco agradable su entonación. En fin luego de eso pasa otra vez un hombre vendiendo lamparitas a pilas “barata caballero a solo 500 pesos” ,vale destacar algo fundamental; precios populares, uno de los indicadores de la clase tipo de gente que habitualmente concurre al enigmático mercado, todo concurre desde esta perspectiva con habitual normalidad es decir no es para nada extraño lo que yo acabo de relatar es mas existen carteles que dibujados a los ojos de todo transeúnte reza se prohíbe el ingreso de músicos populares y vendedores ambulantes , LA DIRECTIVA. Resulta absolutamente paradójico lo que a su vez también músicos llenan de brillo el lenguaje y sus significados, pero no es cuestionable si no sorprendente esto es parte de una cultura popular el de prohibir acciones y posteriormente quebrarlas es propio de lo folclórico de nuestra cultura. Bueno, bueno me atiende una chilena que trabaja de garzón empleada obviamente por la dueña que es una mujer proveniente de Salvador de Bahía, Brasil.
Hay otro detalle a rescatar mas allá de mis solas palabras, como una forma de contradicción profunda el estilo del restauran no es en lo mas mínimo comida típica brasileña es en realidad solo la denominación, esto es, sirven de todo lo “nacional” cazuela, lomo a lo pobre, porotos ensalada a la chilena, pollo, etc. Pero existe eso si un detalle en sus comidas son aliñadas como ellas la saben cocinar y exhiben un plato típico de sus fronteras LA FEIJOADA, fríjol negro acompañado con un poco de arroz y chancho frito con un poco de carne y cebolla. Que en su sabor en si es muy rico al paladar su sabor es muy distinto al poroto, al garbanzo, a la lenteja, posee mucha mas textura es mucho mas denso y muchísimo mas sabroso con los aderezos que acompañan a este exquisito plato.
Existen otros atenuantes externas al mercado que reciba como apodo de sector popular, pues bien las calles que lo rodean datan de quizás unos 120 años de vivir con sus calles cubiertas con madera no con el moderno asfalto. Se congrega alrededor del mercado gran afluencia de gente que vive de lo menesteres populares esto es lavado de autos , venta de verduras frutas los ya denominados fletes. Bien pues me gustaría detenerme un poco en lo que respecta al lenguaje que es uno de los factores que llamo mi atención como investigador.

Sus formas y modos que exhiben su comunicación esto es su lenguaje determinado es en una determinante comparación con quien administra el local estudiado una manera absolutamente distinta en lo que concierne en sus propios significados puesto que ellos no solo se comunican con modismos y aderezos culturales propios , también con silbidos que a través de un orden determinado , es decir , como una tipologia de escala se teje un sonido exclusivo que ostenta particulares significados esto es un ejemplo; traer un balde; pasar un vuelto ,llamar a alguien , también saludar , etc.

El punto de comparación es al sistema de habituación, de adaptación que tubo que interiorizar si es que quería ella quedarse en esta ciudad. Todas las determinantes económicas terciarias que aquí toman un punto especifico culturalmente específico.

Pero ejemplifico que aunque según observación minuciosa puedo asegurar que en lo netamente económico la adaptación ha sido medianamente perfecta, siendo no tan complicado ya para ella y su local la forma de interaccionar aunque un detalle importante, se nota demasiado de su extranjería, no así peruanos o bolivianos esto es porque esta fuera del contexto de la MACRO REGION, se sitúa un poco lejanos ellos de nodos y circuitos latinoamericanos/pacíficos. Ellos son de los denominados atlánticos, siendo también ellos colonizados por otro imperio aristocrático: Portugal.
Aunque el choque cultural es en este caso no tan brusco o fuerte según cuenta la propietaria del local, no le gusta a ella el TIPO de gente que a cierta hora sale como hiciera referencia anteriormente a vivir un poco de los sub-trabajos que se puedan encontrar para ganarse unos “pesitos” limpiar las mesas , pedir cantar etc. En el lenguaje y su forma de comunicación el único gran incoveniente es principalmente que a veces se hace un poco incomprensible entender lo que ella habla, imagínense que cuesta ¡entendernos a nosotros mismos¡ culturalmente se hace de cierta forma incomprensible su forma de modular la materia significativa en ambos casos la de ella brasileña y la de su posterior entorno: la gente tipo del mercado centenario.
Aunque la visita al mercado resulta en las horas cumbres, esto es entre las 12 del día y las 2 de la tarde ( obviamente a la hora del almuerzo), ahí convergen la gente ( o sujetos) tipo del mercado. Citando un poco aquel titulo ilustre “la construcción social de la realidad” las características subjetivas de la construcción de lo objetivo se pueden observar detenidamente utilizando mi rol de consumidor para lo cual solo tengo que sentarme a pagar mi plato.
Primero (sobre todo resulta en algunos instantes hasta “sorprendente”) la micro fauna reinante al interior del mercado, palomas esperando cualquier falla humana, algún derrame de comida o algunas migas en el suelo y mágicamente confluyen un numero bastante abundante de ellas sobre todo en el sitio en donde yo estaba almorzando en ese instante, es decir, en el restaurante donde la brasileña. Luego de eso posteriormente descubrí con notable atención que no solo la gente que rodea el mercado no es solo HUMANA es también animal puesto que luego de las innumerables palomas vienen pequeños gatos que interpretándolos supone algo así como dame comida o llevame contigo, en este sentido en algún centro digamos económico de reunión solo se da en casos POPULARES.
Bueno aquí y sobre todo a esa hora abundan aquellos personajillos clásicos del por ejemplo “le ofrezco música , le ofrezco cedes, no tiene una monedita” quisiera detenerme en este punto solo un momento , hay algo de vivir del pedir por parte de personas mayores de 60 años mujeres y hombres. En mis vistas al mercado en reiteradas ocasiones se ven a los mismos digamos adultos mayores pidiendo monedas para o comer o beber un trago de alcohol y sobre todo algunos en evidente estado de ebriedad que quizás ya vienen o de la noche anterior o de la semana anterior o de “tempranito” utilizando sus propias palabras y significados. Volviendo a la investigación propia una de las garzonas es de brasil pero sus motivos de residencia era exclusivamente razones de estudio y tiene que volver ella al brasil periódicamente aunque se encontraba un poco en una situación difícil puesto que justo días antes habían entrado a su casa para robarle parte de su documentación, entonces tuvo que posponer sus estudios y como se hizo amiga de la dueña del local entro a trabajar precisamente ahí.
No existe ciertamente algún tipo de organización oficial de residentes brasileros aquí en la ciudad pude identificar que a lo menos existe una veintena de ellos en Iquique .es decir, personas que ejercen los mas diversos oficios pero que confluyen en el restaurante, que tienen proveniencia de o la familia directa de la dueña del local. También existen un trío de vendedores ambulantes en donde su producto es manteles tejidos por ellos mismos y que luego de una jornada de trabajo descansan en el local. El servicio cabe destacar es mas bien rápido cuando se trata de menús, esto consiste en platos tipo de un valor determinado esto es $1500 pesos que trae una misma cantidad e paltos para poder servir, son dos; constan de una entrada de cazuela de vacuno o de ave y un segundo que puede ser o pollo, pescado o carne acompañado de arroz o ensalada. No hay en algunos casos como el fin de semana un total de garzonas que atiendan de manera eficiente pues se llena de gente y esa gran demanda de pedidos hace que como solo trabaja un cocinero el servicio sea mucho mas lento .esto es característico de las economías del tercer sector la lentitud en cuanto mas aumente la demanda al no poseer un sistema de mercado para la atención al publico esto es eficiencia productividad calculabilidad y rapidez. Comparativamente como por ejemplo el mercado de la tirana existe una cierta similitud puesto que no solo aproveche mi viaje a la festividad para rendirle tributo a la virgen saludándola con mis labios manchados y atiborrados de tinto, un color también propio de aquellos ciudadanos alegres y risueños. Bien, esa similitud es no solo a nivel de precios siendo que en la tirana sobreabundan precios populares (desde $100 hasta $1500 pesos) y también mercancías diferentes y diversas( la gran mayoría de sentido artesanales) si no que las características en el sentido de gritar lo que se vende ( a miilll caserito a miiill) utilizando símbolos y lenguaje similares también aquello de la economía simbólica de ofrecer y agradecer lo que se esta vendiendo y no apresurándome se puede concluir que personas con símbolos de significados similares confluyen en AMBOS MERCADOS.
Existe por parte de la clientela, es decir el público consumidor, llega al mercado en busca de dos cosas principalmente “lo barato de sus productos” y “en busca de lo popular”. Aunque esas son sus principales motivaciones claro, tomando en cuenta de que también artesanos y músicos tanto como vendedores trabajan y luego van a saborear un rico plato que en ocasiones no cuesta más allá de $1000 pesos. En instancias de competitividad aquí a diferencia del orden económico natural aquí es lo tradicional de sus productos sus olores y sabores característicos lo que hace que sus productos sean mas apetecidos, no existe la competencia perfecta o indirecta si no que mas bien es una competencia leal y directa y también existe un orden económico pero que tiene que ver mas bien con el orden del lugar la limpieza y el pago de arriendos de locales, es de carácter centralizado, esto es la administración.
Bueno así es como se van cerrando las épocas y epopeyas de la historia y sigue vivo la tradición no mas conservadora por cierto, la mas alegre y popular de sus representaciones, lo mas pintoresco de sus tablas y cementos , lo mas propio de un Iquique transnacionalizado. Aunque suene a una muya mala película toda esta simbiosis y heterogeneidad solo se lo debemos a la verticalidad del desarrollo tecnológico y de las comunicaciones, es decir la modernidad presente y ausente a la vez, cuando en retirada esgrima la solidaridad , cuando el afecto simbólico transgreda lo industrial y moderno estaríamos hablando de quizás quien sabe que moderna historia.

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