Tuesday, August 16, 2005

MARCO INSTITUCIONAL EDUCACION SUPERIOR CHILENA

Marco institucional de la educación superior en Chile

En 1622 nació la primera universidad chilena, que recibió el nombre de Santo Tomás de Aquino, y luego de que el Rey Felipe V concediera la fundación de una universidad real, docente y de claustro, surgió en 1728 la Universidad de San Felipe. No es hasta los años de la Independencia en que se produce un nuevo referente dentro de la educación chilena con la fundación del Instituto Nacional, institución de educación secundaria y superior, que nace para formar las elites del nuevo Estado. Recién en 1842, sobre la base de la antigua Universidad de San Felipe se crean los estatutos de la primera universidad pública de la República de Chile con el nombre de Universidad de Chile. A ella se le encargó la tuición de todos los niveles de la enseñanza del sistema educativo chileno. El mismo año se fundó la primera Escuela Normal y poco después, la Escuela de Artes y Oficios y el Conservatorio de Bellas Artes.

El núcleo institucional básico de la educación superior chilena se conformo a mediados del siglo XIX a partir de la pugna entre el poder estatal y el poder eclesiástico.
La creación de la Universidad de Chile (1842); predominio representado para todos los efectos al estado frente a este sector educativo, laico. Controló el otorgamiento de grados y títulos, ejerció su súper intendencia ganado con ello el prestigio de esa posición.
La Universidad Católica represento en la sociedad el peso de la iglesia y la influencia cultural de los grupos oligárquicos ganando para si el prestigio asociado al capital social de sus estudiantes y profesores.
La Iglesia Católica fue aumentando su participación en la tarea educacional y llegó a fundar la Universidad Católica de Santiago en 1888, que posteriormente sería erigida por la Santa Sede como "Pontificia Universidad Católica". No obstante, la educación pública mantuvo su carácter laico. En esa década, además, se abrió paso a la influencia cultural y pedagógica alemana. Catedráticos de este origen fundaron en 1889 el Instituto Pedagógico, destinado a formar profesores secundarios, el cual se integrará posteriormente a la Universidad de Chile, como base de su facultad de filosofía y educación.

La universidad estatal canalizaba el ascenso de los grupos medios, esto es daba origen a una cultura superior laica y mesocrática universidades dependientes de la iglesia certifica educacionalmente a los hijos de la clase dominante y genero un espacio de movilidad, dos núcleos centrales institucionalmente establecidos .
Las restantes otras 6 instituciones académicas tendieron a reconocer su lugar propio en la geografía y la historia cultural del país asumiendo con plena autonomía y con el apoyo financiero del estado, esencial para su conformación.
Las universidades restantes son las siguientes:
Universidad de concepción (1919); nace bajo la influencia de la masonería local
Universidad católica de Valparaíso; la compañía de Jesús la creo en 1928, 3 años mas tarde la universidad técnica Federico Santa María fue constituida en esa misma ciudad
Universidad técnica del estado; 1947el estado constituyo su propia universidad técnica en pleno auge del industrialismo
Universidad Austral de Chile; nuevamente bajo el impulso de le estado esta sede académica fue constituida en la ciudad de valdivia con arreglo avalores mucho mas modernos a desarrollar docencia y posteriormente investigación valorizaba por sobremanera las humanidades y la filosofía.
Universidad católica del norte; en 1956 se crea en Antofagasta con el impulso de la compañía de Jesús.
Con la creación de estas universidades se establece una división segmentaria del trabajo que resultaba ya bien de su localización geográfica, del carácter social e ideológico de su cuerpo docente y estudiantil
El estado entonces era ejecutor directo solo en una bidimensionalidad bien definida esto es nada mas que para el momento de la creación de dichas instituciones y también asegurando a ellas una corriente constante de recursos los cuales eran distribuidos anualmente según regla implícita.

Aunque autónomos, todos los centros privados estaban sujetos a la supervigilancia académica de la Universidad de Chile, que se reservaba la otorgación de títulos y grados. Además, en diversas proporciones, todas las Universidades recibían subsidios estatales, ya que si bien la mayoría de ellas eran particulares, ligadas a la Iglesia o a corporaciones regionales, se consideraba que eran de carácter público.
Durante los cincuenta y sesenta, las dos universidades públicas -Universidad de Chile y Universidad Técnica del Estado- junto con aumentar notablemente su cobertura, se extienden prácticamente a todo el territorio, a través de un conjunto de "sedes" o campus regionales, que tienden a autonomizarse. Al mismo tiempo, diversifican su oferta académica, mediante la creación de nuevas facultades, carreras de distinta duración, especializaciones y centros de investigación y extensión. Ambas universidades se convirtieron en la práctica en subsistemas nacionales de educación superior. Procesos similares de diversificación experimentan también las universidades privadas, especialmente las más antiguas.

Entre 1967 y 1968 se emprendieron en todas las universidades chilenas, procesos de reforma demandados e impulsados inicialmente por los movimientos y federaciones estudiantiles. Se modificaron planes y programas de estudio y se introdujo el llamado "curriculum flexible".
Las universidades existentes hacia 1973 fueron intervenidas por el gobierno militar y en cada una de ellas se designó un "rector delegado" que, a su vez, designó a las restantes autoridades académicas y administrativas. Además concentró en sus manos las funciones normativas y de gobierno de cada casa de estudios.

En 1981, el D.F.L. Nº 1 reestructuró dramáticamente la organización de la educación superior chilena, con el propósito de optimizar la administración educativa y dinamizarla frente a las crecientes demandas de educación, que estaba generando una extrema falta de alternativas al sistema universitario tradicional y la imposibilidad del Estado de financiar un crecimiento de ese nivel, cuyo costo es significativamente alto. Se distinguieron entonces tres tipos de centros de educación superior: las universidades, los institutos profesionales de educación superior y los centros de formación técnica. A las primeras se reservan doce carreras de alto prestigio y de mayor duración académica. Los institutos profesionales fueron definidos como entidades docentes que forman profesionales no universitarios, en tanto que los centros de formación técnica ofrecen carreras técnicas cortas.

Por una parte, las universidades estatales vieron reducido su ámbito a las facultades e institutos que tenían en Santiago. Con las sedes regionales de las universidades, se crearon nuevas universidades públicas, denominadas comúnmente "derivadas", por ser en cierto modo herederas de las estructuras regionales de las Universidades de Chile y Técnica del Estado. Esta última pasó a llamarse "Universidad de Santiago de Chile".
Nacieron así la Universidad de Antofagasta, la Universidad de Atacama, la Universidad de La Serena, la Universidad de Tarapacá, la Universidad de Valparaíso, la Universidad de Talca, la Universidad del Bío - Bío, la Universidad de Magallanes, y la Universidad de la Frontera.
Adicionalmente, con las facultades de educación de la Universidad de Chile en Santiago y en Valparaíso, se dio origen a sendos institutos profesionales denominados "Academias Superiores de Ciencias Pedagógicas", las cuales posteriormente se convirtieron en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y la Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación. Por otra parte, se abandonó el mecanismo de creación por ley de nuevos centros de educación superior y se dieron amplias facilidades para la fundación de universidades, institutos y centros privados. De ahí nacieron las universidades privadas propiamente tales, que no reciben financiamiento de parte del Estado. Las pioneras fueron la Universidad Diego Portales, la Universidad Central y la Universidad Gabriela Mistral en el año 1982.

Con los años, la reestructuración de la educación superior chilena dio paso a nuevas universidades: en 1984 surgió la Universidad Arturo Prat, y en 1991 nacieron la Universidad Católica de la Santísima Concepción, la Universidad Católica del Maule y la Universidad Católica de Temuco, sobre la base de antiguas sedes de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En 1993 se constituyen oficialmente la Universidad de Los Lagos y la Universidad Tecnológica Metropolitana. Todas ellas son miembros del Consejo de Rectores, y cuentan con aportes fiscales.
Por su parte, el crecimiento de las universidades privadas también fue explosivo. En 1988 nacieron, entre otras, la Universidad Andrés Bello, la Universidad de Las Américas, la Universidad Santo Tomás y la Universidad Mayor. Al año siguiente se fundaron la Universidad de Los Andes, la Universidad Finis Terrae y la Universidad del Mar, y la Escuela de Negocios de la Fundación Adolfo Ibáñez pasó a constituirse en Universidad. Mientras que en 1990 se fundó la Universidad del Desarrollo.
De este modo, el sistema de educación superior formado inicialmente por 5 y posteriormente por 8 universidades, se convirtió en un complejo agregado que en 1998 estaba formado por 66 universidades -de las cuales 25 forman parte del subsistema financiado principalmente por el Estado, en tanto que 41 son universidades privadas que no reciben aporte estatal-, 66 Institutos Profesionales y 120 Centros de Formación Técnica, todos ellos privados y sin subsidios públicos. En los últimos años esta distribución ha tenido variaciones menores.

BY LUCHA ESTUDIANTIL.

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